En general, los síntomas más frecuentes son: disnea ( dificultad al respirar, especialmente al hacer ejercicios), dificultad para la alimentación, taquicardia, infecciones respiratorias frecuentes, incapacidad para ganar peso, hinchazón en piernas, abdomen o alrededor de los ojos, soplo cardíaco, cianosis y crisis de anoxia (desmayos).