El riesgo de tener otro hijo cardiópata aunque es algo mayor que el de la pareja sin hijos cardiópatas, es pequeño. Por eso la respuesta ante una de las preguntas frecuentes de los padres sobre si merece la pena arriesgarse a tener otro hijo, es SI.
El riesgo de tener otro hijo cardiópata aunque es algo mayor que el de la pareja sin hijos cardiópatas, es pequeño. Por eso la respuesta ante una de las preguntas frecuentes de los padres sobre si merece la pena arriesgarse a tener otro hijo, es SI.